Un corazón salvaje nunca podrá ser roto

Como el frío sol de mayo
como la niebla una mañana de verano,
oh, infancia que todo tan bien lo pintaba
y que ha engañarnos jugaba
dónde quedaron las sonrisas verdaderas,
dónde se esconden las personas sinceras.

Cierra los ojos, no te harán falta para conocer a las personas, solo necesitarás dejar de soñar, la única receta para no caer en la decepción. Es tanto lo que siento, que no quiero sentirlo, que no sé como decirlo, que no sé si quiero decirlo.
Mi corazón vuela entre los colores del viento, nadie puede alcanzarlo, nadie puede rompérmelo. Olvida el tacto de mis ojos, olvida el olor de mi voz, olvida el color de mi piel, olvida a mi corazón, que sigue subido a la montaña rusa de la vida, desembocando en un amplio mar de contradicciones.

1 comentarios:

  1. Que toque más amargo, con todo lo que perdemos a través de las experiencias.
    Sobre todo sueños e inocencia.
    Pero siempre queda un poco de cada una de ellas :)
    Bonito texto.

    Besos de golondrina.

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